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lunes, 18 de febrero de 2019

El éxito en la terapia con caballos.

El juego, parte esencial.
Muchas veces me pregunto (y me preguntan) cuál es el secreto del éxito de esta terapia. Y creo que parte de nuestra  ventaja  es que se trabaja desde los gustos de las personas y desde la tranquilidad. Es una actuación que nos permite, a los que llevamos a cabo este tipo de intervenciones, ejercitar capacidades en un entorno privilegiado, de tranquilidad, diferente y altamente motivador. Como digo muchas veces, los participantes vienen a "jugar" con el caballo. Le cepillan, le miman, se montan encima, damos un paseo... Mientras todo esto sucede, el caballo nos aporta multitud de entradas sensoriales, tanto a nivel propioceptivo, como vestibular, táctil, visual, auditivo... Y nos permite centrar la atención de la persona para mejorar su capacidad cognitiva, su memoria, controlar la expresión de sus emociones, y así, poco a poco, mejorar su vida diaria.


El caballo, tranquilo y sociable.
Tengo la suerte de conocer personas muy especiales, familias valientes, que no se rinden, que cada pequeño logro de sus campeones es motivo de fiesta y entusiasmo para ellos y que son ejemplo de superación y motivación para mí. Los niños que voy conociendo (cada día un poco más) me impulsan a seguir aprendiendo y trabajando siempre con una sonrisa, tal como vienen ellos al centro hípico.


lunes, 4 de noviembre de 2013

Hipoterapia, una terapia que funciona.

HIPOTERAPIA O EQUINOTERAPIA

Da igual cómo lo llamemos, si con su raíz latina o con la griega, aunque a mí me gusta más con la griega, ya que fueron ellos los primeros (en Europa) en darse cuenta de las ventajas que aportaba el montar a caballo a las personas que tenían problemas de movilidad o de eficacia en el movimiento de algún miembro, y otras dolencias más o menos comunes (reuma, dolores por traumatismos...).

Hipócrates, en el siglo IV a.C. recomendaba la práctica de la equitación para la curación y prevención de muchas dolencias, la relajación y fortalecimiento de los músculos y el tratamiento, por ejemplo, del insomnio.

Desde entonces y hasta nuestros días, muchos han sido los ejemplos de superación de traumas y dolencias mediante el aprovechamiento del movimiento y carácter del caballo.

Y es que el caballo, no sólo se puede aprovechar como rehabilitador físico, sino como coterapeuta en casos de dificultades de aprendizaje, trastornos psicológicos y del comportamiento.

Casi todas las sesiones empiezan trabajando pie a tierra...
Todas las personas que he tenido la suerte de conocer en este ámbito, han visto avances notorios, no en todos los casos por igual, por supuesto, ya que cada persona es diferente, cada dolencia un mundo.

A mí me gusta siempre recordar, que los caballos, así como nosotros, tienen diferentes días, y esto produce que no todas las sesiones sean iguales, lo cual es un alivio y una dificultad añadida, todo a la vez.

Pero lo que está claro es que el relacionarnos con un caballo va a ser siempre un momento especial, lleno de estímulos y oportunidades de mejora de nuestras relaciones con nosotros mismos y con los que nos rodean.
Así que, ya sabéis. Probadlo y sacadle el mejor provecho.

Os dejo unas imágenes, como muestra de las posibilidades rehabilitadoras de estos fantásticos animales...
que lo disfrutéis.

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Relinchos y abrazos.