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jueves, 10 de enero de 2019

Caballos y tratamiento contra la depresión

Gracias a la versatilidad de los caballos, podemos decir que nos pueden ayudar a casi todo. Una de esas ayudas puede ser el superar una crisis, un periodo de depresión o un trauma psicológico. Como complemento a la ayuda psicológica o psiquiátrica es un método probado para desbloquear ciertas conductas que pueden ser discapacitantes o impedir nuestra vida cotidiana.
El primer punto positivo en estos casos es el entorno en el que viven los caballos, rodeados de naturaleza y de aire puro. Eso es sólo el comienzo.
Al ser animales sociales, nos pueden ayudar mucho.
Cuando nos acercamos a un caballo, ya esté sólo o en compañía de sus compañeros nos despierta unas sensaciones y reacciones que pueden ser estudiadas y analizadas. Después, poco a poco, al ritmo de cada uno se van desentrañando los bloqueos, vamos enfrentándonos a todo aquello que nos impide llevar a cabo nuestros sueños y metas y, gracias a la paciencia y todo lo que nos aporta el caballo, bien encauzado, podremos ayudar a aquellos que lo necesiten y lograr un poco más de felicidad.
Así que, tenemos más opciones para solucionar este tipo de situaciones.

sábado, 14 de octubre de 2017

Verano...

VERANO, ÉPOCA DE EXPERIMENTOS
Si un verano dudáis entre varias opciones, vuestra economía está para asustar o si, simplemente queréis aprovechar esta época para vivir nuevas experiencias, podéis buscar un trabajo de verano, de los que abundan. Yo, en vez de buscar en las numerosas playas de nuestro país el servir cervezas y coca-colas a los turistas, encontré una empresa que ofrece rutas a caballo en pleno Pirineo aragonés. Si indagáis un poco, encontraréis varias en la zona, o en otra que os guste.

En varias ocasiones he hablado de lo mucho que enseñan los caballos por el simple hecho de acercarnos a uno de estos animales. Pues imaginaros cuánto he podido aprender, haciéndome cargo de una manada de doce caballos durante casi dos meses. Increíble.
Por supuesto, es un trabajo duro, muy exigente tanto física como mentalmente. Hay que madrugar, son muchas horas al día, muchas tareas te obligan a desarrollar toda tu fuerza y habilidad y, además, mentalmente, el tener la responsabilidad de esas doce vidas, no te deja desconectar del todo casi en ningún momento. Hay que pensar en ello antes de embarcarnos en una aventura así.
Pero si estamos dispuestos a ello, y, teniendo en cuenta que serán unos meses, merece la pena.
Uno de los mejores momentos del día para mí era al llegar por la mañana, el acercarme a la manada, darles los buenos días, dar caricias al que las pide, ir a por el que no las pide y poder estar junto a ellos cada día un ratito en libertad y con la tranquilidad que transmiten… ufff.
Y al terminar el día, cuanto más duro éste, más agradable, quitarles el equipo, soltarles para el momento del abrevado y la cena y ver cómo se alejan de ti corriendo, trotando, cómo se tiran al suelo, revolcándose llenos de placer al verse por fin libres… otro gran momento.
Esa es una de las grandes lecciones que he aprendido este verano. Por muy duro que parezca todo, siempre hay un punto positivo, aunque esté muy escondido, que merece la pena buscar y aferrarse a él para seguir luchando, con ilusión, por nuestras metas.

 Un relincho!

martes, 21 de febrero de 2012

Cuidados de los caballos en invierno.

Siempre que llegan los fríos, el mal tiempo y los vientos helados nos preguntamos: ¿cómo estarán nuestros animales? ¿Pasan tanto frío como nosotros?¿Tienen necesidades especiales con este tiempo?
Vamos a tener en cuenta varias cosas:
1. La intensidad del trabajo que va a realizar el caballo:
Si es un caballo que va a trabajar todos los días, puede que nos sea más cómodo tenerlo estabulado. En ese caso, no necesitaremos más que vigilar que las corrientes de aire predominante no les llegue a afectar y que la conducción al bebedero no permita que se congele el agua de su interior y reviente la tubería. Con vigilarlo a menudo será suficiente. El caballo no puede pasar un dia sin beber.

Preciosas estampas que nos quedan en invierno... al fondo,las cuadras.

Por otro lado, si realiza ejercicio intenso, lo más probable es que lo tengamos esquilado, por lo que habrá que tenerlo en cuenta, y ponerle una manta adecuada por encima. Las hay de diversos materiales, por lo que tendremos que elegir la de abrigo adecuado y que se limpie bien, para poderla mantener en buenas condiciones sin demasiado esfuerzo. 
Si con la manta podemos tenerlo en el prado, por lo menos un rato al día, sería ideal que fuera impermeable, para el mejor confort de nuestro compañero.

A veces, nos hará falta cubrir al caballo con una buena manta...

Si por lo contrario, durante la época de invierno va a trabajar menos de lo normal, le vamos a dar algo de descanso, seguramente no nos haga falta esquilarlo y el propio pelaje del animal, que en esta época se incrementará en espesor y longitud, le servirá de abrigo, cortavientos y chubasquero, todo a la vez. De esta manera, podrá pasar más tiempo a la intemperie sin que le afecte a la salud. Y eso, lo agradecerá, sobre todo, si tiene compañía.

Otras veces, el pelaje del animal será suficiente.
 2. Las posibilidades e instalaciones con las que contemos también habrá que valorarlas en este tiempo.
Si tenemos un buen prado, que no se encharque, y donde podamos darle algo de libertad a nuestros caballos mientras no trabajen, genial. Si las condiciones fueran muy duras al aire libre, siempre se puede valorar el levantar un abrigo, de tres paredes y tejado, donde además podemos poner los comederos, para evitar los vientos predominantes, así como la lluvia. Siempre habrá que darle un tamaño suficiente como para que quepan todos los caballos si quieren.
En los boxes interiores, también tendremos que tener en cuenta que la humedad del suelo, en invierno puede afectar más a los cascos, y los restos de comida, y materiales, pueden atraer a más animalillos perniciosos, ya que será el lugar más confortable (por lo calentito) de los alrededores. La higiene ha de ser siempre la adecuada.
Por último, y que nos valdrá en cualquier caso, la revisión diaria de las paredes, la puerta (en el caso de instalaciones cerradas) y la conducción de agua son esenciales.

Aunque parezcan muy malas condiciones, estos caballos están muy a gusto...

3. La alimentacion.
En invierno, si ha caído la suficiente agua, los campos tendrán algo de hierba, que nuestros caballos podrán aprovechar. Después, habrá que tener en cuenta otra vez, la cantidad e intensidad del trabajo que realicen los animales. Realizando actividad intensa, la cantidad de pienso puede llegar a suponer hasta el 40% de la cantidad total de su alimento diario.
Y sobre todo, lo que tantas veces se ha dicho: "el ojo del dueño engorda al caballo". Si le observáis todos los días y lo hacéis con el cariño de un amigo y compañero, todo irá bien, y podremos prevenir cualquier dolencia o problema.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Nueva ley en el País Vasco sobre deportes de riesgo.

Ojeando los periódicos en su versión en internet, he dado con esta noticia:


Leído así, da un poco de vergüenza ajena, tal vez, el echo de que vayan a cobrar a alguien porque se ha accidentado y ha necesitado de ayuda para salir del atolladero. Pero hay que considerar varias cosas:
En primer lugar, en general, la noticia se refiere a las "actividades de riesgo", como espeleología, buceo, escalada, y deportes para los que, en general, conviene estar federado, y en posesión de unos conocimientos que nos impidan llegar a situaciones potencialmente peligrosas.
Por otra parte, si llevamos nuestra federación al día y realizamos la actividad con una empresa que tiene seguro de Responsabilidad Civil (requisito imprescindible para que, yo por lo menos, ponga en manos de alguien mi seguridad) estos costes, en caso necesario, los cubriría el seguro, o la federación de turno a la que estemos adscritos.
En cuanto al ámbito que a mí más me interesa en este aspecto, que es el turismo ecuestre, ya en otro post comenté la necesidad de tomar medidas de seguridad personal a la hora de salir al campo a caballo, véase, casco,  chaleco protector, y lo que consideremos oportuno para asegurar nuestra integridad.
Si somos estrictos en esto y en lo comentado en los párrafos anteriores, tanto por nosotros como por la ruta que estemos guiando estaremos a salvo de todo riesgo. 

Así quedó mi casco, después de la caída. También tuve un pequeño esguince cervical...

 Como lamentablemente hablo desde la experiencia, tengo que decir que, en el caso de la Federación Hípica de Castilla y León (imagino que las de las demás comunidades también y la nacional de igual modo) responde de sus federados con total seguridad, por lo que merece la pena estar federado.
Muy diferente es que me parezca bien la noticia. Parece hecha, en gran medida con ánimo recaudatorio, ya que, hay que tener en cuenta que esos servicios los pagamos con nuestros impuestos. Pero no voy a entrar en polémica aquí.
Por cierto, si habéis leído la noticia entera, habréis visto que excluyen de esta tasa a menores y discapacitados, por lo que, en caso de estar haciendo terapias a caballo, estaríamos exentos. De la tasa de un posible rescate, por lo menos (esperemos que nunca tengamos que llegar a eso...).

Cuando se trata de caballos, toda medida de seguridad es poca.
Lo que sí quiero es aprovechar para insistir una vez más en que debemos cuidarnos en salud y protegernos personalmente de posibles accidentes. Ya sea como clientes o como empresarios de rutas, andémonos con ojo.

martes, 27 de diciembre de 2011

Rutas a caballo

Una de las mejores sensaciones y de las mejores formas de montar a caballo, según mi opinión es con ellos, por el campo.
Hoy en día, casi por cualquier sitio donde haya caballos se pueden alquilar un par de ellos y hacer una ruta por algún paraje desconocido, o por sitios que ya conocemos, para hacerlo de otra manera. 
Porque no hay duda de que a lomos de un caballo se tiene otra perspectiva del mundo. No sólo por la altura desde la que lo vemos, que ya es un detalle, sino por el hecho de que manejamos un animal tan poderoso y elegante que nos infunde respeto y nos comunica ese poder cuando lo montamos. 
Todo ese cúmulo de sensaciones se juntan cuando montamos con uno de estos animales-compañero. Y si, además, estamos respirando el aire puro y fresco (en esta época más todavía) y viendo sitios nuevos, la sensación es única.

Un compañero inigualable.

Pero resulta, que, aunque parezca lo más fácil y natural para un caballo, no vale cualquiera para este trabajo. O por lo menos, no si educarle para ello.
Por naturaleza, un caballo es un animal que se asusta de todo, por lo que tendremos que darle a conocer la zona por donde vayamos a hacer la ruta antes de nada. Tendremos que darle confianza en nosotros, que vea que cuando va con nosotros no le puede pasar nada. 

Normalmente, les asusta cruzar por el agua...

Pero además, está la condición física. Un caballo que el trabajo que hace habitualmente es en una pista, necesitará un tiempo para adaptarse a las condiciones especiales de terreno y dureza que requiere el campo. Igual que nosotros, si siempre estamos acostumbrados a ir a pasear una hora u hora y  media por aceras y lugares más o menos planos, el día que vamos a hacer una ruta de montaña, por corta que sea, nos cuesta al principio.

¡Estos caballos son buenos atletas!

También, e igual que nosotros preferimos ir en grupo, con nuestros amigos, ellos también. Se sienten más seguros y tranquilos, y disfrutaremos todos mucho más.
Pero si tenemos un caballo alegre y confiado, bien asentado y entrenado en estas lides, vamos a disfrutar el paseo por el campo, como un niño con zapatos nuevos, os lo aseguro!