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Mostrando entradas con la etiqueta caballo. Mostrar todas las entradas
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domingo, 14 de febrero de 2021

Caminando...

        Como decía el poema, "se hace camino al andar".  Con éste vídeo, mostramos una de las ventajas de contar con un compañero de trabajo tan especial. 
        Los caballos de terapia son capaces de reproducir la cadencia y la amplitud de la marcha humana, por lo que resultan muy beneficiosos en la monta, para aquellas personas que necesitan mejorar éste aspecto de su vida. 
        Además, nos transmiten toda su calma y nos mueven muchos paquetes musculares, seamos conscientes de ello o no, por lo que aportan beneficios en muchos otros aspectos.




 

martes, 10 de noviembre de 2020

Entorno seguro

  


  En estos días de incertidumbre, limitaciones a la movilidad, tantas actividades canceladas o con horario reducido y tantas molestias debidas a la pandemia, nosotros seguimos trabajando y mejorando la vida de nuestros usuarios, en la medida en que podemos. Es un alivio poder disfrutar de este espacio seguro de interacción con éste noble compañero de trabajo y poder así dar un poquito de esperanza, desde nuestro pequeño rincón.
Gracias a todos por vuestra confianza.
Seguiremos luchando por mejorar.
Saludos y relinchos (manteniendo las distancias).

 


sábado, 29 de agosto de 2020

Confianza



 CONFIANZA... Una palabra que en estos días vemos y oímos mucho, y que estamos aprendiendo a poner en valor.


Si tenemos a alguien de confianza a nuestro lado para apoyarnos, sabemos que podremos hacer frente a esos proyectos y retos que se nos vienen encima.

Todos deberíamos tener ese punto de apoyo, ese momento, ese lugar, persona o animal en quien poder demostrar (nos) todo lo que podemos hacer cuando alguien nos anima con o sin palabras. 

En mi caso, ese apoyo es mi perfecto compañero de trabajo, ese caballo con el que puedes hacer un tándem que pueda superar todos los obstáculos. 

Os animo a encontrar ese punto de apoyo y a seguir hacia adelante.

Relinchos y abrazos!

viernes, 3 de abril de 2020

Extrañas circunstancias

En estos días, en los que tenemos todo el tiempo libre del que antes carecíamos, por fín tenemos tiempo para todos esos proyectos que tenemos en la cabeza y vamos dejando "para cuando tenga un rato".
En mi caso, siempre tengo muchos de esos proyectos e ideas. De hecho, estos días, mi mesa de oficina en casa parece un pequeño mercadillo, entre manualidades, papeles que repasar, libros para estudiar y seguir aprendiendo y materiales para nuevas actividades.
Y uno de esos proyectos era probar a hacer una pequeña figura de arcilla, para comprobar de primera mano y recordar las sensaciones que nos puede aportar este material, tan "de toda la vida". Y aquí está el resultado. Creo que, en un tiempo, esto será lo más cerca que voy a estar de un caballo. 


Éste es PIPO.

Desde aquí os animo a hacer algo con arcilla. A mí me relaja y me gusta mucho su tacto y las sensaciones que me produce. 
Y por supuesto, daros todo mi ánimo. Todo esto pasará y espero que aprendamos alguna lección interesante, y que todas vuestras familias y allegados estén bien.
Besos virtuales.

lunes, 18 de febrero de 2019

El éxito en la terapia con caballos.

El juego, parte esencial.
Muchas veces me pregunto (y me preguntan) cuál es el secreto del éxito de esta terapia. Y creo que parte de nuestra  ventaja  es que se trabaja desde los gustos de las personas y desde la tranquilidad. Es una actuación que nos permite, a los que llevamos a cabo este tipo de intervenciones, ejercitar capacidades en un entorno privilegiado, de tranquilidad, diferente y altamente motivador. Como digo muchas veces, los participantes vienen a "jugar" con el caballo. Le cepillan, le miman, se montan encima, damos un paseo... Mientras todo esto sucede, el caballo nos aporta multitud de entradas sensoriales, tanto a nivel propioceptivo, como vestibular, táctil, visual, auditivo... Y nos permite centrar la atención de la persona para mejorar su capacidad cognitiva, su memoria, controlar la expresión de sus emociones, y así, poco a poco, mejorar su vida diaria.


El caballo, tranquilo y sociable.
Tengo la suerte de conocer personas muy especiales, familias valientes, que no se rinden, que cada pequeño logro de sus campeones es motivo de fiesta y entusiasmo para ellos y que son ejemplo de superación y motivación para mí. Los niños que voy conociendo (cada día un poco más) me impulsan a seguir aprendiendo y trabajando siempre con una sonrisa, tal como vienen ellos al centro hípico.


lunes, 21 de enero de 2019

Nueva etapa, nuevo compañero.



Tengo la suerte de contar en mi día a día con un nuevo compañero, fuerte, fiable y tranquilo. Se llama Patito y está en la hípica La Galea, donde desde este mes estoy trabajando.


Espero que esta nueva etapa dure muchos años y juntos podamos ayudar a mucha gente a superar sus dificultades, en este incomparable entorno (a pocos minutos del Mar Cantábrico)



Gracias a todos por vuestro apoyo y ánimo. El mundo es de los valientes!

Saludos y relinchos afectuosos.

jueves, 22 de febrero de 2018

Pequeños detalles

Todos sabemos, lo hemos escuchado mil veces (o más), que los comienzos son duros. En mi caso, empecé en un lugar nuevo, con nuevas perspectivas, nuevos caballos, chavales, compañeros, amigos... Todo NUEVO.

Pero, poco a poco voy viendo pequeños avances que me hacen afianzarme en mis convicciones. El camino que he tomado es el correcto. Puedo ayudar a "mis chavales" y lo hago.

Todo esto viene al caso por la reacción de uno de los peques. Después de tener que enfrentarme a él cada dia, por dejarle las manos libres, ya que siempre viene con algo en la mano que, obviamente tiene que guardar para ocuparse de su caballo, montar y disfrutar con él, por fin ha logrado desprenderase de ese apoyo. El último día, al ver a su querido amigo, tiró al suelo su camión y se avalanzó hacia él. Luego, sin echar la vista atrás, cogió su ramal y se encaminó con decisión hacia la zona donde siempre preparamos al caballo. Las miradas de sus padres se cruzaron con la mía en una conversación sin palabras en la que no cabía mas orgullo por parte de todos hacia este pequeño campeón. Un gran día. Esperanzados en el futuro.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Vencer los miedos

Gracias a mi trabajo, todos los días me planteo retos y preguntas. Trato de entender los mecanismos internos en el cerebro de las personas con las que trabajo.
Una de esas preguntas me vino de nuevo a la cabeza. ¿Cómo vencer los miedos?
Es una gran pregunta, que no tiene respuesta fácil. De hecho, cada persona la responderá de una manera, acorde con su forma de pensar y de sentir. Y precisamente eso, sentir, es lo que me guía y lo que me impulsa a seguir adelante.
Una forma de afrontar los nuevos retos y los miedos que la vida nos pone por delante es aferrarnos (física o emocionalmente) a algo o a alguien en quien confiamos. Alguien que tengamos cerca y que nos ofrezca ese punto de confianza y seguridad en el futuro que se nos avecina.
Y precisamente yo, en un momento dado, he sido esa persona de confianza y de apoyo para uno de mis niños, uno de los últimos que he tenido la suerte de conocer.
Fue uno de esos momentos mágicos, breve, pero intenso. Pasé de ser la persona que está ahí, diciéndote "haz esto", "ve por ahí", "no vayas por ahí"... a ser alguien en quién confiar cuando te sientes perdido, sin saber muy bien qué hacer. Y fue el propio niño el que buscó mi mano, el que la apretó con toda su fuerza (que no es poca) y el que me hizo sentir, una vez más, que no me he equivocado de camino.
Él buscó un apoyo para su desconcierto, y a la vez, me dio una razón para seguir luchando cada día, sin darse cuenta, él me dio su apoyo también.

sábado, 14 de octubre de 2017

Verano...

VERANO, ÉPOCA DE EXPERIMENTOS
Si un verano dudáis entre varias opciones, vuestra economía está para asustar o si, simplemente queréis aprovechar esta época para vivir nuevas experiencias, podéis buscar un trabajo de verano, de los que abundan. Yo, en vez de buscar en las numerosas playas de nuestro país el servir cervezas y coca-colas a los turistas, encontré una empresa que ofrece rutas a caballo en pleno Pirineo aragonés. Si indagáis un poco, encontraréis varias en la zona, o en otra que os guste.

En varias ocasiones he hablado de lo mucho que enseñan los caballos por el simple hecho de acercarnos a uno de estos animales. Pues imaginaros cuánto he podido aprender, haciéndome cargo de una manada de doce caballos durante casi dos meses. Increíble.
Por supuesto, es un trabajo duro, muy exigente tanto física como mentalmente. Hay que madrugar, son muchas horas al día, muchas tareas te obligan a desarrollar toda tu fuerza y habilidad y, además, mentalmente, el tener la responsabilidad de esas doce vidas, no te deja desconectar del todo casi en ningún momento. Hay que pensar en ello antes de embarcarnos en una aventura así.
Pero si estamos dispuestos a ello, y, teniendo en cuenta que serán unos meses, merece la pena.
Uno de los mejores momentos del día para mí era al llegar por la mañana, el acercarme a la manada, darles los buenos días, dar caricias al que las pide, ir a por el que no las pide y poder estar junto a ellos cada día un ratito en libertad y con la tranquilidad que transmiten… ufff.
Y al terminar el día, cuanto más duro éste, más agradable, quitarles el equipo, soltarles para el momento del abrevado y la cena y ver cómo se alejan de ti corriendo, trotando, cómo se tiran al suelo, revolcándose llenos de placer al verse por fin libres… otro gran momento.
Esa es una de las grandes lecciones que he aprendido este verano. Por muy duro que parezca todo, siempre hay un punto positivo, aunque esté muy escondido, que merece la pena buscar y aferrarse a él para seguir luchando, con ilusión, por nuestras metas.

 Un relincho!

domingo, 2 de octubre de 2016

PRIMERAS LECCIONES

PRIMERAS LECCIONES

Hablando con amigos y colegas, a veces me han preguntado: ¿qué es lo primero que enseñas a alguien que no sabe montar a caballo?
La respuesta, tras algunos minutos de reflexión, para mí, es: La postura.

Y es que, con una buena postura de base, aprendida desde la experiencia, y potenciada desde el principio y día a día, no tendremos problemas para aprender a montar.

El tamaño,en este caso, no importa
para adoptar una buena postura...

Una buena postura nos dará seguridad, si la hacemos bien flexible, nos permitirá adaptarnos a los movimientos del caballo, que al principio nos pueden resultar algo bruscos. Una vez que tengamos la seguridad de que no nos vamos a hacer daño, tendremos la mente más preparada para afrontar los nuevos retos que se nos ofrecerán al ir aprendiendo las técnicas de la equitación.

Por eso, muchas veces, aunque parezca que es más inseguro, por ejemplo, les quito los estribos a mis alumnos. Que se acostumbren a "abrazar" al caballo con las piernas, por lo menos al principio. Luego, normalmente, les hago coger y soltar los estribos sin mirarlos. Es un ejercicio muy útil tanto en niños como en adultos. Pero es solo un ejemplo. Cualquier forma de procurar buena postura y elasticidad en esa postura es buena. 

Lo importante: Seguridad, seguridad, seguridad. Así me lo enseñaron a mí.
Y luego, a disfrutar!!

Saludos y Relinchos.

domingo, 8 de febrero de 2015

Granja escuela Montellano, un proyecto familiar.

GRANJA ESCUELA MONTELLANO.

En un entorno natural incomparable, con todas las posibilidades para realizar una educación en valores, al margen de la contaminación y las prisas, encontramos este rincón donde podemos jugar, divertirnos y aprender. 
Cerca de Monzón y de Barbastro, cerca también (aunque un poco menos) de Huesca capital, está esta Granja Escuela que pretende añadir un extra a la educación en las aulas de nuestros chicos y chicas.

Columpios y diversión no faltan...

Aquí, rodeados de naturaleza y animales, encontrarán tanto los niños como los adultos, multitud de cosas que aprender y con las que entretenerse. Desde burros, ovejas, gallinas, la huerta...

Parte de las sorpresas que nos encontraremos.

Tanto si lo que buscamos en un rato puramente lúdico como si queremos completar la educación de nuestros chavales en un entorno natural, no deberíamos de pasar de largo por aquí.

Los caballos forman parte de la oferta lúdico-deportivo-educativa.








Por supuesto, también tienen escuela de equitación, ya que es una forma fantástica de aprender valiosas lecciones sobre la vida misma...









Para más información, os dejo el enlace a su web.

Granja Escuela Montellano


jueves, 28 de noviembre de 2013

¿EL CABALLO PERFECTO?

Muchas veces nos preguntamos: ¿qué caballo es el que nos viene mejor?
Y la respuesta no es fácil. Realmente, creo que no existe un caballo que valga para todo.

Pero sí podemos encontrar uno adaptado a nuestras necesidades.

Es esencial el carácter tranquilo...

Por ejemplo, en el campo de las terapias, yo creo que lo imprescindible es que tenga un buen carácter y mucha paciencia, ya que es importante que pueda aguantar horas de distintos comportamientos, que, incluso a los que trabajamos con él nos sorprenderán.

El caballo de terapias no debería ser muy grande (no más de 1'60), para que, al ir a pie a su lado, la persona que va encima no nos quede demasiado lejos, para que podamos interactuar con él, jugar con él y ayudarle en lo que necesite.

Por supuesto, tiene que tener buen dorso para soportar el peso de dos personas, ya que hay pacientes y momentos en los que hará falta una monta gemelar o backriding, para ayudar al paciente en su equilibrio y su postura.



Además, tendrá que tener una doma equilibrada, y que no siga las ayudas incorrectas que, por su propia dolencia, pueda accionar el jinete, sin intención. 
Por todo esto, nuestro caballo, nuestro compañero de trabajo, nuestro socio y cómplice debe ser buscado con cuidado y con cariño, debemos educarle y respetarle.
Y, siempre desde el respeto, ayudarle a comprender lo que necesitamos de él (o de ella, si es una yegua, claro), entender lo que necesita y darle todas las comodidades que le hagan un animal equilibrado y tenga ganas de trabajar con nosotros cada día.
Así conseguiremos el caballo perfecto... para terapias.

Con el caballo adecuado es fácil disfrutar.
Saludos y Relinchos.

jueves, 23 de mayo de 2013

Ayudas artificiales

Desde que me dedico a dar clases, las conversaciones con el resto de profesores son siempre una fuente inagotable de ideas y esta es una de ellas.
Cuando nos enseñan a montar, una de las cosas que nos enseñan son las ayudas, aunque no las llamen así desde el principio, ya que para un niño pequeño puede ser un concepto dificil de asimilar.
Bien manejadas, son muy útiles...
En si, no es complicado. Es todo aquello que el jinete tiene a su disposición para conseguir que el caballo haga lo que nosotros queremos.

Siempre se diferencian entre las naturales y las artificiales. Hoy, aquí, quiero centrarme en las artificiales, sobre todo, las más usadas: la fusta y las espuelas. 
¿Cuándo usarlas?¿Cuándo dárselas a un alumno para que las use?

Seguro que mi forma de pensar no coincide con la de muchos, es normal, pero si abrimos un debate, eso nos ayudará a todos a ampliar nuestras miras.
La idea que yo tengo es que si el alumno todavía no sabe manejar correctamente sus manos solo con las riendas, puede ser mala idea ponerle además una fusta en la mano, ya que no la usará en el momento y con la firmeza adecuada, por lo que el caballo aprenderá rápidamente a ignorarla, y será peor el remedio que la enfermedad... y peor aún si la usa en exceso, o por no usar las piernas correctamente, ya que el caballo puede coger miedo a la fusta.

Y en cuanto a las espuelas, en fin. Yo las he usado en contadas ocasiones, casi siempre por obligación o por pereza. Ya sabéis, cuando os encontráis con un caballo un poco reacio, parece que con las espuelas, bien usadas, sin exagerar, se anima, se activa, hace más caso... Pero hay que saber bien dónde y cómo se colocan los pies, para no actuar con ellas cuando no nos hace falta. Y ante la duda, es mejor quitárselas.

Pueden ser una ayuda, pero hay que saber usarlas...
Aún así, y puede que precisamente para aprender a colocar los pies en el sitio correcto, puede ser buena idea hacer que los alumnos prueben a ponérselas alguna vez, o con ciertos caballos, en determinados momentos.


Aunque no haya solucionado ninguna duda, espero que después de leer esto, la próxima vez que pongáis una fusta en la mano o unas espuelas en los pies a uno de nuestros alumnos penséis en las ventajas e inconvenientes de hacerlo.

jueves, 11 de abril de 2013

Caballos en la Sierra de Guara

Al ponerle el título a esta entrada estuve dudando, otro muy válido hubiera sido "como tener caballos equilibrados". 
Y es que no hay mejor manera de mantener sana la cabeza de un caballo que dejarle que se comporte como tal, en libertad, la mayor cantidad de tiempo posible. 
En la sierra de Guara, Pepe, mantiene a sus compañeros en los montes durante todo el invierno, donde pueden correr, pastar libremente y relacionarse con el resto de la manada de forma que saben perfectamente comportarse como auténticos caballos cuando se les pide trabajo tranquilo y ordenado. Como están todo el día juntos y nadie les dice cómo deben comportarse, lo hacen bien, de manera habitual.

Los caballos pastan en libertad la mayor parte del año...






Además, hay que destacar la buena doma que tienen, ya que no todos los caballos son capaces de ir atados de la cola del de delante durante una travesía (corta o larga) sin sobresaltarse ni incomodarse. Los caballos de Pepe, sin embargo, están tan acostumbrados que no les parece raro. Obedecen ciegamente las órdenes de su líder, porque saben que siempre les lleva por buen camino.


Parte de la manada de Flor de Cardonera, en los prados de invierno.
















Después, en verano, lleva a los caballos a trabajar a las zonas donde se suele acercar la gente a pasar unos días en el pirineo aragonés. Boltaña y Benasque serán las poblaciones elegidas este año. Una vez allí, tras una trashumancia por los montes, a la vieja usanza, se instala en la finca asignada, y... ¡a pasar el verano! Durante esta temporada, cualquiera que pase por allí y quiera vivir una experiencia única, con unos animales absolutamente confiados y en los que se puede dejar hasta niños pequeños, podrá hacerlo. Desde rutas cortas, para los que lo prueban por primera vez, hasta rutas de varias horas, o varios días para los que quieren más experiencias.

 Con unas pocas instalaciones, los caballos y las personas están perfectamente...

... Y ya están listos para trabajar!

...¿Quien se apunta a la aventura?
Aquí os dejo el enlace, para los que se animen.

LLEGUADA FLOR DE CARDONERA

martes, 22 de enero de 2013

¿Por qué montar solo en verano?

Como todos sabemos, el verano es tiempo de vacaciones, de buen tiempo (para el que le guste el calor, claro), de días más largos, y, en general, lo asociamos con la práctica de deportes como la equitación.
Pero para el verdadero amante del deporte, no hay parón invernal. Todos los días son apropiados para montar a caballo, aunque tenga que ser en picadero cubierto, o bajo un pequeño chaparrón.

Un día fenómeno, a pesar de que anunciaban lluvias...
Si nos ciñéramos sólo al verano para montar, o a los días de buen tiempo, más de la mitad del año no practicaríamos nuestro deporte. Y eso, en el sur, porque si nos vamos al norte de España, o, más allá, al resto de Europa, imaginaros... imposible.

A los que no nos dejamos asustar por un poco de lluvia,  nos esperan experiencias increíbles, como el ver salir el arco iris, atravesando unos campos verdes, oliendo a fresco, tras una lluvia imprevista.

Es más, la nieve o el frío tampoco deberían ser un impedimento para salir a dar un paseo con nuestros amigos de cuatro patas. Sólo deberemos tener más cuidado con las posibles placas de hielo del camino, y quitar con frecuencia la nieve acumulada en los cascos de nuestros caballos, si llevan herraduras. 

Evidentemente, este hermoso animal está a sus anchas en la nieve...
Hay que tener en cuenta, que si son caballos acostumbrados a vivir en el exterior, tendrán una buena capa de pelo que les aislará del frío y que ellos están más activos que con el calor. Como nos pasa a muchos, yo incluida, el calor les "aplatana". Y con calor, pedir un ejercicio extra es a veces un sacrificio. Ellos no van a dejar de hacerlo, porque son así de nobles, pero tendremos que cuidar más de su estado físico. Cuidado con las deshidrataciones (posibles cólicos), los golpes de calor (igual que a nosotros, les puede dar una lipotimia), etcétera.

Así que, la próxima vez que tengamos previsto salir con nuestros caballos o ir a clase, si se pone a llover, hace frío, o el día se presenta un poco desapacible, no descartemos tan rápido la actividad, y menos aún pongamos la excusa de "pobrecito caballo..."

Relinchos y saludos!

lunes, 20 de agosto de 2012


SIEMPRE APRENDIENDO

Si en la vida es importante estar siempre abierto a nuevos conocimientos, cuando tratamos con caballos, se vuelve imprescindible.
Y lo bueno es que, nunca vamos a dejar de aprender, ya que el solo hecho de entrar en contacto con uno de estos sensibles animales, nos enseña no sólo lo que él quiere y necesita, sino en qué condiciones nos encontramos nosotros, tanto físicas como anímicas. Y con cada individuo es un volver a empezar, ya que, dentro de sus generalidades, cada uno es un mundo y a cada uno nos tenemos que acercar de la manera que necesita.

Los hay que necesitan más tiempo, o más compañía... 

Y como además, resultan una herramienta imprescindible en algunos casos (como el mío, afortunadamente) hay que cuidarles como si nos fuera en ello la vida, dándose el caso de que, a veces, ponemos en sus lomos nuestra vida.

Con un poco de tranquilidad, se pueden disfrutar espectáculos únicos.
Si algo he aprendido desde que trato con caballos es a reconocer mis sentimientos y mi estado de ánimo. Esa capacidad de introspección, de darme cuenta de lo que siento y pienso, me ha venido muy bien, ya que para cambiar algo, lo primero es saber qué es lo que hay que cambiar. Y eso, y muchas otras cosas, son aplicables al resto de las facetas de mi vida. Y seguro que el que alguna vez ha tratado con estas mal llamadas bestias, entiende lo que digo, ya que si no dejamos nuestras preocupaciones y miedos a un lado, no podremos trabajar ni medio a gusto con ellos.
Un saludo y un relincho desde tierras mañas!

jueves, 14 de junio de 2012

La personalidad de los caballos.

Ultimamente, debido a tratar con grupos de chicos y niños de distintas edades e inquietudes, llegan preguntas a mis oídos que a un adulto, probablemente nunca se le ocurrirían. Por ejemplo: ¿por qué tienen así los pelos los caballos? O ¿cómo beben los caballos? Pero una de las más recurrentes, y que da mucho juego para explicar muchas cosas es la de ¿por qué está ese caballo sólo?

Hay que empezar explicando que en la manada de la que ahora soy responsable, hay una yegua torda que ha llegado hace poco y que todavía no se lleva bien con todos los congéneres y pasa la mayor parte del tiempo en soledad, o en compañía de unos pocos caballos, siempre los mismos. Suponemos que tuvo algún problema en su anterior destino y por eso le cuesta hacer amigos entre sus iguales, y, por supuesto, entre los humanos, a los que no deja acercarse, salvo para que le den de comer e incluso en esos momentos, no es demasiado amistosa.

Algunos caballos necesitan más paciencia que otros...


...Otros disfrutan enormemente cuando se les cepilla...

Y es que, como nosotros, los caballos tienen distinta personalidad. Hay caracteres que comparten como especie, por ejemplo, la curiosidad, o la facilidad con la que se asustan de ruidos extraños y repentinos. Pero luego, cada uno es diferente. Los hay bravucones, tranquilos, defensores de su comida, o que se la dejan quitar. Los hay dominantes y dominados, rápidos en las reacciones y lentos y dubitativos.

También es de notar que estos comportamientos o características, pueden cambiar con el tiempo o con las experiencias vitales de cada uno. Igual que nosotros, de nuevo. Si en la vida no hemos parado de recibir palos (reales o en sentido figurado), probablemente nos cueste fiarnos de la gente. Si lo que nos hemos encontrado siempre es gente amable y cariñosa, seguro que somos una persona confiada y tranquila. Y también, podemos observar que los niños pequeños son mucho más curiosos y preguntones que los adultos, normalmente. En una manada, y me pasa cada vez, si metemos un tractor en medio, habrá caballos que se vayan lo más lejos posible y hasta que no se vaya el tractor no estén a gusto, pero, si hay un potro, mientras esté la máquina por allí, estará oliendo, empujando, mirando todo lo posible y cuanto más cerca mejor ese artilugio tan raro. Y lo mismo pasa cuando entra alguien. Ese mismo potro hace las delicias de la gente que viene a conocer a los caballos, pues es el primero que viene a saludar, investigar, olisquear, y, si se le deja, mordisquear a cada persona que entra en el prado.


La curiosidad, una gran maestra...

Y, trasladado a la vida cotidiana, esa es la mejor forma de aprender, aunque de vez en cuando nos llevemos sorpresas desagradables, el investigar y observar todo lo nuevo que nos rodea, es lo que nos da experiencia y sabiduría.

martes, 21 de febrero de 2012

Cuidados de los caballos en invierno.

Siempre que llegan los fríos, el mal tiempo y los vientos helados nos preguntamos: ¿cómo estarán nuestros animales? ¿Pasan tanto frío como nosotros?¿Tienen necesidades especiales con este tiempo?
Vamos a tener en cuenta varias cosas:
1. La intensidad del trabajo que va a realizar el caballo:
Si es un caballo que va a trabajar todos los días, puede que nos sea más cómodo tenerlo estabulado. En ese caso, no necesitaremos más que vigilar que las corrientes de aire predominante no les llegue a afectar y que la conducción al bebedero no permita que se congele el agua de su interior y reviente la tubería. Con vigilarlo a menudo será suficiente. El caballo no puede pasar un dia sin beber.

Preciosas estampas que nos quedan en invierno... al fondo,las cuadras.

Por otro lado, si realiza ejercicio intenso, lo más probable es que lo tengamos esquilado, por lo que habrá que tenerlo en cuenta, y ponerle una manta adecuada por encima. Las hay de diversos materiales, por lo que tendremos que elegir la de abrigo adecuado y que se limpie bien, para poderla mantener en buenas condiciones sin demasiado esfuerzo. 
Si con la manta podemos tenerlo en el prado, por lo menos un rato al día, sería ideal que fuera impermeable, para el mejor confort de nuestro compañero.

A veces, nos hará falta cubrir al caballo con una buena manta...

Si por lo contrario, durante la época de invierno va a trabajar menos de lo normal, le vamos a dar algo de descanso, seguramente no nos haga falta esquilarlo y el propio pelaje del animal, que en esta época se incrementará en espesor y longitud, le servirá de abrigo, cortavientos y chubasquero, todo a la vez. De esta manera, podrá pasar más tiempo a la intemperie sin que le afecte a la salud. Y eso, lo agradecerá, sobre todo, si tiene compañía.

Otras veces, el pelaje del animal será suficiente.
 2. Las posibilidades e instalaciones con las que contemos también habrá que valorarlas en este tiempo.
Si tenemos un buen prado, que no se encharque, y donde podamos darle algo de libertad a nuestros caballos mientras no trabajen, genial. Si las condiciones fueran muy duras al aire libre, siempre se puede valorar el levantar un abrigo, de tres paredes y tejado, donde además podemos poner los comederos, para evitar los vientos predominantes, así como la lluvia. Siempre habrá que darle un tamaño suficiente como para que quepan todos los caballos si quieren.
En los boxes interiores, también tendremos que tener en cuenta que la humedad del suelo, en invierno puede afectar más a los cascos, y los restos de comida, y materiales, pueden atraer a más animalillos perniciosos, ya que será el lugar más confortable (por lo calentito) de los alrededores. La higiene ha de ser siempre la adecuada.
Por último, y que nos valdrá en cualquier caso, la revisión diaria de las paredes, la puerta (en el caso de instalaciones cerradas) y la conducción de agua son esenciales.

Aunque parezcan muy malas condiciones, estos caballos están muy a gusto...

3. La alimentacion.
En invierno, si ha caído la suficiente agua, los campos tendrán algo de hierba, que nuestros caballos podrán aprovechar. Después, habrá que tener en cuenta otra vez, la cantidad e intensidad del trabajo que realicen los animales. Realizando actividad intensa, la cantidad de pienso puede llegar a suponer hasta el 40% de la cantidad total de su alimento diario.
Y sobre todo, lo que tantas veces se ha dicho: "el ojo del dueño engorda al caballo". Si le observáis todos los días y lo hacéis con el cariño de un amigo y compañero, todo irá bien, y podremos prevenir cualquier dolencia o problema.

viernes, 10 de febrero de 2012

Material adaptado en hipoterapia.

Cuando hablamos de material adaptado para chicos con problemas de equilibrio, o de control motor, no tiene porque ser el mismo para todos. De hecho, es posible que no nos haga falta comprar nada, sino echarle imaginación y saber lo que de verdad nos hace falta. Una buena manta, con algún tipo de cuña, por si el chico o chica tiene tendencia a irse hacia algún lado, puede ser suficiente. Lo importante es no perder de vista lo que necesitamos conseguir. Puede que al principio tengamos que montar con él o ella (lo que se llama a veces back-riding, del inglés) pero con el tiempo y paciencia, seguramente ya monte por su cuenta. 

El velcro, ese gran aliado...
Cualquier idea es buena, si sabemos el objetivo.
 En ese momento, para seguir trabajando el equilibrio, si tenemos un camino cerca, con subidas y bajadas, nos podrá ayudar mucho. Otro detalle importante es el orden. Tanto en chicos con problemas físicos como psíquicos, sensoriales o de conducta, el que cada cosa esté en su sitio y las actividades se realicen siempre en orden, es importante. Es más fácil introducir cambios poco a poco si el resto de tareas están adquiridas y ordenadas en nuestra mente y la suya, que si cada día hacemos todo diferente. De esta manera, además, podremos ir valorando los avances que logre nuestro chaval.

La imaginación, importantísima para lograr lo que nos propongamos.

...y por supuesto...

....todo en su sitio!
Algunas ideas han quedado aquí reflejadas, pero el día a día nos permitirá reconocer las posibilidades de cualquier material y adaptarlo a nuestras necesidades. Sólo tenemos que tener claro lo que queremos y podemos lograr, e ir a por ello. Y no tener miedo de preguntar! a los padres, a su fisioterapeuta (podéis pedir permiso para asistir a alguna sesión con vuestro paciente), a su logopeda... para remar todos hacia el mismo lugar y aunar los esfuerzos de todos los profesionales que intervienen en la vida del paciente.

jueves, 19 de enero de 2012

La vida en manada.

 Igual que nosotros, los caballos necesitan sentirse miembros de un grupo, de su manada. La libertad de poder expresarse, de hablar con los amigos, correr con ellos y que le entiendan a uno.

Un grupo bien consolidado es diversión asegurada.
A veces, servirá con que les permitamos, dentro de un cercado, con seguridad, que se revuelquen en la arena y que puedan dar un par de carreras con algún compañero equino.
Otras veces, y si tenemos posibilidad, tendrán acceso a un prado, de dimensiones variables, para que puedan correr a sus anchas, con varios congéneres, o con toda la manada.
Siempre que tengamos ocasión, debemos dejar a nuestros compañeros un rato de "expresión libre", de desfogue, para su equilibrio mental. ¡Y para nuestra seguridad!

Si tenemos un caballo un poco miedoso, deberemos "arroparle" entre sus compañeros.
De otra manera, primero, lo van a buscar a cada rato; se pararán al lado de otros caballos para saludarles, e incluso, tratarán de jugar con ellos, sin tener en cuenta que estamos nosotros encima, con los consiguientes problemas de seguridad. Y segundo, puede que llegue el caso de que no sepan relacionarse de manera adecuada con otros congéneres, que cuando lo hagan no estén acostumbrados a ver su lenguaje corporal y entren en conflicto con ellos, dándose verdaderas luchas y peleas por encontrar su sitio.

Así será fácil llevarles por sitios más difíciles.
Por todo ello y mucho más, dentro de lo posible, debemos dejar que los caballos, sobre todo los que han de trabajar juntos, tengan sus momentos en manada, para conseguir el equilibrio entre ellos.

Se trata, sobre todo, de seguridad y confianza...
De la misma manera, siempre que un animal nuevo entre a formar parte de nuestra manada, deberemos hacer las presentaciones de rigor, para que no nos den ningún susto mientras trabajamos con ellos.