Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de octubre de 2017

Verano...

VERANO, ÉPOCA DE EXPERIMENTOS
Si un verano dudáis entre varias opciones, vuestra economía está para asustar o si, simplemente queréis aprovechar esta época para vivir nuevas experiencias, podéis buscar un trabajo de verano, de los que abundan. Yo, en vez de buscar en las numerosas playas de nuestro país el servir cervezas y coca-colas a los turistas, encontré una empresa que ofrece rutas a caballo en pleno Pirineo aragonés. Si indagáis un poco, encontraréis varias en la zona, o en otra que os guste.

En varias ocasiones he hablado de lo mucho que enseñan los caballos por el simple hecho de acercarnos a uno de estos animales. Pues imaginaros cuánto he podido aprender, haciéndome cargo de una manada de doce caballos durante casi dos meses. Increíble.
Por supuesto, es un trabajo duro, muy exigente tanto física como mentalmente. Hay que madrugar, son muchas horas al día, muchas tareas te obligan a desarrollar toda tu fuerza y habilidad y, además, mentalmente, el tener la responsabilidad de esas doce vidas, no te deja desconectar del todo casi en ningún momento. Hay que pensar en ello antes de embarcarnos en una aventura así.
Pero si estamos dispuestos a ello, y, teniendo en cuenta que serán unos meses, merece la pena.
Uno de los mejores momentos del día para mí era al llegar por la mañana, el acercarme a la manada, darles los buenos días, dar caricias al que las pide, ir a por el que no las pide y poder estar junto a ellos cada día un ratito en libertad y con la tranquilidad que transmiten… ufff.
Y al terminar el día, cuanto más duro éste, más agradable, quitarles el equipo, soltarles para el momento del abrevado y la cena y ver cómo se alejan de ti corriendo, trotando, cómo se tiran al suelo, revolcándose llenos de placer al verse por fin libres… otro gran momento.
Esa es una de las grandes lecciones que he aprendido este verano. Por muy duro que parezca todo, siempre hay un punto positivo, aunque esté muy escondido, que merece la pena buscar y aferrarse a él para seguir luchando, con ilusión, por nuestras metas.

 Un relincho!

martes, 10 de enero de 2012

¿Buen tiempo?

Normalmente, cuando se pasa semanas sin llover, con unas temperaturas de unos 12º y con el cielo despejado, en el centro de la península, se suele considerar "buen tiempo".
Pero para el campo esto no es buen tiempo, y es porque falta el agua, ese elemento esencial para que se dé la vida. 
En el caso de los caballos, como todos los herbívoros, necesitan alimento vegetal. Y si la naturaleza no se lo ofrece, se lo tendrá que administrar su dueño y compañero. Y eso cuesta.
En estos tiempos, no es poco importante el aspecto económico para el mantenimiento de nuestros animales. Habrá que buscar ingeniosas alternativas para reducir costes, sin disminuir la calidad de la vida en la pradera ni la del alimento que le demos a nuestros compañeros, porque esto nos puede dar una falsa sensación de economía. Cuidar la alimentación es prevenir enfermedades y prevenir siempre es mejor que tener que tratar, en todos los aspectos.
Hace tiempo leí un artículo sobre cómo ahorrar tiempo y dinero a la hora de cuidar nuestro caballo, en el que daban valiosos consejos, que en esta época pueden venir muy bien.
Una de las cosas mejores que podemos hacer es buscar cerca de nuestra casa el heno, alfalfa, pienso y comprarlo en una cantidad que nos permita una rebaja y podamos almacenar el tiempo suficiente sin que se estropee. Deberemos calcular la cantidad que necesitamos con cuidado, si compramos más de la que podemos almacenar o de la que se coman nuestros animales, tendremos que tirarlo y eso, económicamente, no es rentable.

Cuando el campo está tan seco, hay que tratar de aprovechar todo el forraje...

Lo de buscar cerca es para evitar largos traslados. Si podemos hacerlos nosotros mismos, suele ser más barato, siempre que tengamos las herramientas para ello. Si no, tendremos que buscar la mejor oferta.
También es importante prever. Comprar el alimento antes de que se seque todo y empiecen a subir los precios, nos ayudará.
Y los complementos alimenticios, de nuevo, en lo posible, conviene comprarlos en tiendas locales. Verduras o frutas que ya no se vayan a vender por cualquier motivo, siempre que el establecimiento sea de nuestra confianza y los defectos en las frutas no excedan ciertos límites. 
Si tenemos un pequeño trozo en nuestra finca, también nos podemos plantear sembrar algunas verduras y frutas (manzanos, verduras de invierno...). Esto nos ayudará a reducir costes y serán alimentos de gran calidad y frescura.
Y por último, aunque parezca una tontería, tenemos que procurar que los comederos estén siempre en perfecto estado, y que los caballos puedan acceder a todo él. Que no tenga esquinas, ranuras, que no se caigan los granos, para que no se desperdicie nada de comida.
En cualquier caso, siempre nos guiaremos por nuestro sentido común y tratando de llegar al equilibrio entre el ahorro y la calidad.