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viernes, 3 de noviembre de 2017

Vencer los miedos

Gracias a mi trabajo, todos los días me planteo retos y preguntas. Trato de entender los mecanismos internos en el cerebro de las personas con las que trabajo.
Una de esas preguntas me vino de nuevo a la cabeza. ¿Cómo vencer los miedos?
Es una gran pregunta, que no tiene respuesta fácil. De hecho, cada persona la responderá de una manera, acorde con su forma de pensar y de sentir. Y precisamente eso, sentir, es lo que me guía y lo que me impulsa a seguir adelante.
Una forma de afrontar los nuevos retos y los miedos que la vida nos pone por delante es aferrarnos (física o emocionalmente) a algo o a alguien en quien confiamos. Alguien que tengamos cerca y que nos ofrezca ese punto de confianza y seguridad en el futuro que se nos avecina.
Y precisamente yo, en un momento dado, he sido esa persona de confianza y de apoyo para uno de mis niños, uno de los últimos que he tenido la suerte de conocer.
Fue uno de esos momentos mágicos, breve, pero intenso. Pasé de ser la persona que está ahí, diciéndote "haz esto", "ve por ahí", "no vayas por ahí"... a ser alguien en quién confiar cuando te sientes perdido, sin saber muy bien qué hacer. Y fue el propio niño el que buscó mi mano, el que la apretó con toda su fuerza (que no es poca) y el que me hizo sentir, una vez más, que no me he equivocado de camino.
Él buscó un apoyo para su desconcierto, y a la vez, me dio una razón para seguir luchando cada día, sin darse cuenta, él me dio su apoyo también.

sábado, 14 de octubre de 2017

Verano...

VERANO, ÉPOCA DE EXPERIMENTOS
Si un verano dudáis entre varias opciones, vuestra economía está para asustar o si, simplemente queréis aprovechar esta época para vivir nuevas experiencias, podéis buscar un trabajo de verano, de los que abundan. Yo, en vez de buscar en las numerosas playas de nuestro país el servir cervezas y coca-colas a los turistas, encontré una empresa que ofrece rutas a caballo en pleno Pirineo aragonés. Si indagáis un poco, encontraréis varias en la zona, o en otra que os guste.

En varias ocasiones he hablado de lo mucho que enseñan los caballos por el simple hecho de acercarnos a uno de estos animales. Pues imaginaros cuánto he podido aprender, haciéndome cargo de una manada de doce caballos durante casi dos meses. Increíble.
Por supuesto, es un trabajo duro, muy exigente tanto física como mentalmente. Hay que madrugar, son muchas horas al día, muchas tareas te obligan a desarrollar toda tu fuerza y habilidad y, además, mentalmente, el tener la responsabilidad de esas doce vidas, no te deja desconectar del todo casi en ningún momento. Hay que pensar en ello antes de embarcarnos en una aventura así.
Pero si estamos dispuestos a ello, y, teniendo en cuenta que serán unos meses, merece la pena.
Uno de los mejores momentos del día para mí era al llegar por la mañana, el acercarme a la manada, darles los buenos días, dar caricias al que las pide, ir a por el que no las pide y poder estar junto a ellos cada día un ratito en libertad y con la tranquilidad que transmiten… ufff.
Y al terminar el día, cuanto más duro éste, más agradable, quitarles el equipo, soltarles para el momento del abrevado y la cena y ver cómo se alejan de ti corriendo, trotando, cómo se tiran al suelo, revolcándose llenos de placer al verse por fin libres… otro gran momento.
Esa es una de las grandes lecciones que he aprendido este verano. Por muy duro que parezca todo, siempre hay un punto positivo, aunque esté muy escondido, que merece la pena buscar y aferrarse a él para seguir luchando, con ilusión, por nuestras metas.

 Un relincho!

miércoles, 7 de junio de 2017

Profesora y alumna

Hace tiempo que sé que cada caballo nos enseña algo digno de guardarse, y ahora no es diferente.
Cubana es una yegua de unos 5 años, que me está ponieno a prueba. El reto es que su dueña pueda montarla con confianza tanto en pista como en campo y pueda disfrutarla.
El problema es que cuando le pides trabajo, como es muy joven y ella casi no la monta, no quiere y protesta de la única manera que sabe: botándose y tratando de quitarse a la persona que la monta de encima. 
Lo que hay que enseñarle es que eso no le va a servir de nada, y menos para cumplir sus propósitos así que, la alternativa es hacerla trabajar un poco más. No se trata de agotarla hasta la extenuación, eso no serviría de nada, pero conviene hacerle saber que el que manda es el de arriba, y no ella. Y en eso estamos... Y una vez más, poco a poco (poliki, poliki, que dicen por aquí).
Lo lograremos!
Saludos y relinchos!!
Cubana con su amigo, Bohemio.

NOTA: A la publicación de esta entrada, su dueña ya está montando a Cubana, con gran satisfacción por parte de todos los que hemos participado en esta pequeña aventura.

lunes, 20 de febrero de 2017

Ciencia e hipoterapia.


Ojeando artículos interesantes acerca de la equinoterapia, he encontrado uno que resume muy bien los porqués de la eficacia de esta terapia alternativa. Merece la pena echarle un vistazo, está bien escrito y es muy esclarecedor.
Saludos!


fundamentos científicos de la hipoterapia



viernes, 10 de febrero de 2017

Profesora y alumna

Hace tiempo que sé que cada caballo nos enseña algo digno de guardarse, y ahora no es diferente.
Cubana es una yegua de unos 5 años, que me está ponieno a prueba. El reto es que su dueña pueda montarla con confianza tanto en pista como en campo y pueda disfrutarla.
El problema es que cuando le pides trabajo, como es muy joven y su dueña casi no la monta, no está acostumbrada y se bota, te intenta sacar de la silla, y, la verdad, a mí casi lo consigue la primera vez que le pedí un galope en la pista.

Cubana, a la derecha, yegua ruana. ¡Guapísima!

Pero, poco a poco, en sesiones cortas pero intensas, estoy logrando que no rechace el trabajo que le pido, que cada vez es mas, claro. De momento, creo que no le convienen sesiones muy largas de trabajo, pero estoy consiguiendo cosas importantes, como que me lleve una vuelta entera a galope, sin botarse ni protestar y que no haga gestos de incomodidad con la cabeza. Y...¡conseguí disfrutar con ella! eso sí es un logro...
Estoy aprendiendo mucho con ella, gracias también a los consejos de una compañera, experta en doma clásica (si, ya veis, yo, haciendo doma clásica... )
Por eso me gusta trabajar con caballos. Siempre un reto, un aprendizaje, y ¡¡muchas satisfacciones!!

¡Relinchos a todos!

miércoles, 8 de febrero de 2017

Hipoterapia y Esclerosis Múltiple

             Desde hace años se conocen los beneficios de la equitación para las personas que tienen algún tipo de discapacidad, ya sea motórica, psicológica o sensorial. En esta ocasión, no voy a decirlo yo de nuevo, solo os pondré un enlace que me ha parecido interesante, asociando, en concreto, la esclerosis múltiple con los beneficios de una monta dirigida y terapéutica. Espero que lo disfrutéis.
Relinchos afectuosos.

Hipoterapia y Esclerosis Múltiple

Ejemplo de superación, amazona paraecuestre.