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miércoles, 7 de junio de 2017

Profesora y alumna

Hace tiempo que sé que cada caballo nos enseña algo digno de guardarse, y ahora no es diferente.
Cubana es una yegua de unos 5 años, que me está ponieno a prueba. El reto es que su dueña pueda montarla con confianza tanto en pista como en campo y pueda disfrutarla.
El problema es que cuando le pides trabajo, como es muy joven y ella casi no la monta, no quiere y protesta de la única manera que sabe: botándose y tratando de quitarse a la persona que la monta de encima. 
Lo que hay que enseñarle es que eso no le va a servir de nada, y menos para cumplir sus propósitos así que, la alternativa es hacerla trabajar un poco más. No se trata de agotarla hasta la extenuación, eso no serviría de nada, pero conviene hacerle saber que el que manda es el de arriba, y no ella. Y en eso estamos... Y una vez más, poco a poco (poliki, poliki, que dicen por aquí).
Lo lograremos!
Saludos y relinchos!!
Cubana con su amigo, Bohemio.

NOTA: A la publicación de esta entrada, su dueña ya está montando a Cubana, con gran satisfacción por parte de todos los que hemos participado en esta pequeña aventura.

lunes, 20 de febrero de 2017

Ciencia e hipoterapia.


Ojeando artículos interesantes acerca de la equinoterapia, he encontrado uno que resume muy bien los porqués de la eficacia de esta terapia alternativa. Merece la pena echarle un vistazo, está bien escrito y es muy esclarecedor.
Saludos!


fundamentos científicos de la hipoterapia



viernes, 10 de febrero de 2017

Profesora y alumna

Hace tiempo que sé que cada caballo nos enseña algo digno de guardarse, y ahora no es diferente.
Cubana es una yegua de unos 5 años, que me está ponieno a prueba. El reto es que su dueña pueda montarla con confianza tanto en pista como en campo y pueda disfrutarla.
El problema es que cuando le pides trabajo, como es muy joven y su dueña casi no la monta, no está acostumbrada y se bota, te intenta sacar de la silla, y, la verdad, a mí casi lo consigue la primera vez que le pedí un galope en la pista.

Cubana, a la derecha, yegua ruana. ¡Guapísima!

Pero, poco a poco, en sesiones cortas pero intensas, estoy logrando que no rechace el trabajo que le pido, que cada vez es mas, claro. De momento, creo que no le convienen sesiones muy largas de trabajo, pero estoy consiguiendo cosas importantes, como que me lleve una vuelta entera a galope, sin botarse ni protestar y que no haga gestos de incomodidad con la cabeza. Y...¡conseguí disfrutar con ella! eso sí es un logro...
Estoy aprendiendo mucho con ella, gracias también a los consejos de una compañera, experta en doma clásica (si, ya veis, yo, haciendo doma clásica... )
Por eso me gusta trabajar con caballos. Siempre un reto, un aprendizaje, y ¡¡muchas satisfacciones!!

¡Relinchos a todos!

miércoles, 8 de febrero de 2017

Hipoterapia y Esclerosis Múltiple

             Desde hace años se conocen los beneficios de la equitación para las personas que tienen algún tipo de discapacidad, ya sea motórica, psicológica o sensorial. En esta ocasión, no voy a decirlo yo de nuevo, solo os pondré un enlace que me ha parecido interesante, asociando, en concreto, la esclerosis múltiple con los beneficios de una monta dirigida y terapéutica. Espero que lo disfrutéis.
Relinchos afectuosos.

Hipoterapia y Esclerosis Múltiple

Ejemplo de superación, amazona paraecuestre.

domingo, 2 de octubre de 2016

PRIMERAS LECCIONES

PRIMERAS LECCIONES

Hablando con amigos y colegas, a veces me han preguntado: ¿qué es lo primero que enseñas a alguien que no sabe montar a caballo?
La respuesta, tras algunos minutos de reflexión, para mí, es: La postura.

Y es que, con una buena postura de base, aprendida desde la experiencia, y potenciada desde el principio y día a día, no tendremos problemas para aprender a montar.

El tamaño,en este caso, no importa
para adoptar una buena postura...

Una buena postura nos dará seguridad, si la hacemos bien flexible, nos permitirá adaptarnos a los movimientos del caballo, que al principio nos pueden resultar algo bruscos. Una vez que tengamos la seguridad de que no nos vamos a hacer daño, tendremos la mente más preparada para afrontar los nuevos retos que se nos ofrecerán al ir aprendiendo las técnicas de la equitación.

Por eso, muchas veces, aunque parezca que es más inseguro, por ejemplo, les quito los estribos a mis alumnos. Que se acostumbren a "abrazar" al caballo con las piernas, por lo menos al principio. Luego, normalmente, les hago coger y soltar los estribos sin mirarlos. Es un ejercicio muy útil tanto en niños como en adultos. Pero es solo un ejemplo. Cualquier forma de procurar buena postura y elasticidad en esa postura es buena. 

Lo importante: Seguridad, seguridad, seguridad. Así me lo enseñaron a mí.
Y luego, a disfrutar!!

Saludos y Relinchos.

domingo, 8 de febrero de 2015

Granja escuela Montellano, un proyecto familiar.

GRANJA ESCUELA MONTELLANO.

En un entorno natural incomparable, con todas las posibilidades para realizar una educación en valores, al margen de la contaminación y las prisas, encontramos este rincón donde podemos jugar, divertirnos y aprender. 
Cerca de Monzón y de Barbastro, cerca también (aunque un poco menos) de Huesca capital, está esta Granja Escuela que pretende añadir un extra a la educación en las aulas de nuestros chicos y chicas.

Columpios y diversión no faltan...

Aquí, rodeados de naturaleza y animales, encontrarán tanto los niños como los adultos, multitud de cosas que aprender y con las que entretenerse. Desde burros, ovejas, gallinas, la huerta...

Parte de las sorpresas que nos encontraremos.

Tanto si lo que buscamos en un rato puramente lúdico como si queremos completar la educación de nuestros chavales en un entorno natural, no deberíamos de pasar de largo por aquí.

Los caballos forman parte de la oferta lúdico-deportivo-educativa.








Por supuesto, también tienen escuela de equitación, ya que es una forma fantástica de aprender valiosas lecciones sobre la vida misma...









Para más información, os dejo el enlace a su web.

Granja Escuela Montellano


sábado, 17 de enero de 2015

Caballos y sentimientos.

Desde que el hombre domesticó al caballo como ayudante en las faenas del campo, a cada persona que se acerca a uno de estos animales le inspira una serie de sentimientos, desde el miedo, hasta la admiración, pasando por todo un abanico, tan amplio como el carácter de cada persona. Lo que es cierto es que a casi nadie nos deja fríos el acercarnos y convivir, aunque sea por un rato con uno de estos bellos animales.


Es cierto que hay que tenerles respeto, eso, siempre y pase lo que pase, como con el resto de seres que nos rodean. Pero si les tenemos miedo, eso no ayudará para nada en nuestra relación tanto con ellos como con nosotros mismos y las personas con las que tratamos día a día.
Yo siempre digo a mis alumnos que hay que intentar entender cómo piensan, igual que a nosotros nos gusta que nos comprendan. Si lo intentamos y pasamos rato con ellos, nos lo compensarán con una amistad sin complejos. Sin esconder nada. Como un buen amigo, que no nos juzga por cómo somos.
Y por eso trato de ponerles en su lugar. Por ejemplo: ¿cómo te sentirías si alguien intenta que hagas un ejercicio si no te explica antes cómo hacerlo, si, simplemente te golpea y te grita cuando no haces lo que quiere? Mal, frustrado, ¿verdad? pues a los caballos les pasa igual. Cuando les estamos enseñando algo nuevo para ellos, hay que hacerlo con mucha paciencia, como con un niño pequeño. Y premiarles cada pequeño avance con una caricia, una palmadita en la espalda, como nos gustaría a nosotros mismos.
Así que, desde aquí, animo a todos a acercarse a estos animales y tratar de ponernos en su lugar, desde el cariño y el respeto, para poder sacar todo el potencial de una relación con ellos.
Relinchos y saludos.